Una cosa, una sola... 30

Proverbios 30   


5 Toda palabra de Dios es limpia;
    El es escudo a los que en él esperan.
   
 6 No añadas a sus palabras, para que no te reprenda,
    Y seas hallado mentiroso. 



Quizá Agur no creía que era el "inteligente entre los inteligentes", pero cuando somos inspirados por Dios, podemos ser contados como tales.  Y para muestra, estos 2 versículos. Si me siento desprotegida, sé Quién es mi escudo.  Si necesito algo confiable en lo cual pensar, tengo la pureza de Su Palabra, sin añadiduras, sin enmendaduras, sus palabras tal y como son.  Al leerla, lo leo a Él y de Él me alimento, subsisto, vivo.

¿Te has sentido así?



Que no te puedes concentrar, que deseas permanecer en tu lugar y escuchar, atender pero... ¡las piernas se levantan solas!  Cuando menos piensas ya estás en el pasillo leyendo un anuncio en la ventana en lugar de estar adentro.  El tiempo entonces obedece a Einsten, se hace relativo: cuando deseas que dos horas pasen en media hora es al revés, media hora se vuelven trágicamente en dos.  Llegué a casa, sólo quería llegar a casa y luego volví a imaginar "y que sería si...".    


El "y que sería si..." se esfumó justo cuando recordé que no había hecho comida. Lástima, se llegaron las 11pm y lo único que recuerdo fue el azote de mi cabeza en la almohada.  

En serio me esforzaré por no provocar que esto me suceda hoy...Vaya, mis horas son muchas, no se me pueden simplemente escurrir.

Una cosa, una sola...29


Proverbios 29




1 El hombre que reprendido endurece la cerviz,
    De repente será quebrantado, y no habrá para él medicina. 




Nada bueno hay en ser terco y obstinado, ¿por qué no darle una oportunidad a la humildad y aceptar ser corregidos si nos equivocamos? ¿No aprendemos también de los errores? ¡Abajo el egocentrismo!


  



 5 El hombre que lisonjea a su prójimo,
    Red tiende delante de sus pasos.  


La adulación nubla, entorpece, distorsiona la opinión de alguien sobre sí mismo.  Lo encarcela en una cárcel de falsedad, error.   Por eso se nos insta a hablar siempre la verdad, ella nos hace libres.



















17 Corrige a tu hijo, y te dará descanso,
    Y dará alegría a tu alma. 


Amar es no dejar a alguien en el error, porque el fin del error es pérdida, confusión, malformación.   Andrés y yo amamos desde ya a nuestros futuros descendientes que ya ideamos ingeniosas maneras de corregirlos =P.   Corregir a alguien implica que se ha tenido la preocupación por ése alguien, cuidar que se encamine hacia el bien, ¿cómo no tomar fuerza y empeño para hacer eso por ustedes, futuros retoños Hernández Uribe?







Una cosa, una sola...28

Proverbios 28  


1 El malvado huye aunque nadie lo persiga;
      pero el justo vive confiado como un león. 



 Y por "justo" se entiende a una persona que practica la justicia, es decir, que da a cada quién, a cada cosa, suceso, actividad en la vida su lugar.   Los justos se caracterizan por decir "sí" o "no" y sostenerse. ¿Quién podría vivir intranquilo con tal hábito?



9 Dios aborrece hasta la oración
      del que se niega a obedecer la ley.



Una buena tunda a todos aquellos que creen que por su religiosidad serán escuchados. Obedecer al oficial de vialidad, ser amable con todos y todas, ser compasivo con el necesitado, ser servicial cuando se necesita ayuda... En fin, la ley nos fue resumida en 2 puntos para que no batalláramos en recordarla y/o practicarla:  "amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas y amarás a tu prójimo como a tí mismo".   ¿Queremos ser escuchados por el gran e imponente Dios?  Ámalo y ama a los demás.

Una cosa, una sola... 27

Proverbios 27




  11 Hijo mío, sé sabio y alegra mi corazón;
      así podré responder a los que me desprecian. 




¿Qué  papá/mamá se podrá resistir a presumir a un hijo sabio? Un hijo(a) bien portado, obediente, prudente, inteligente... Eso enorgullece el nombre de cualquier papá/mamá.
Por eso este versículo me transporta al inicio de este libro, el capítulo 1, y éste a su vez al Salmo 1.  =D





 



  2 No te jactes de ti mismo;
      que sean otros los que te alaben. 



  21 En el crisol se prueba la plata;
      en el horno se prueba el oro;
      ante las alabanzas, el hombre. 







Prueba superada si resistes los elogios con humildad, justo concepto de tí mismo y no te dejas llevar por lo que los demás opinen de tí- lo malos comentarios los podemos desechar más fácilmente, pero los elogios ¿quién los rechaza?  Con toda razón la Palabra enseña que así se prueba el corazón del hombre - si sucumbe ante las adulaciones, en su corazón había soberbia la cual, sin duda, será tratada.  Pero si no doblega su identidad ante los elogios, entonces tiene el sentimiento correcto dentro de él: humildad.

Una cosa, una sola... 26

Proverbios 26

2 Como el gorrión sin rumbo o la golondrina sin nido,
      la maldición sin motivo jamás llega a su destino. 

Si la maldición/lo malo/tragedia/daño no llega sin motivo, entonces ¿por qué propiciarla?  "Hay cosas que no podemos controlar, para todo lo demás, existe Mateo 6:33".
¡Hay tantas desgracias, problemas y pérdidas que nos podemos evitar con tan sólo vivir en justicia!  ¿Ejemplos? ¡Por toneladas!  Una dieta balanceada aleja la maldición de la enfermedad, dormir hasta descansar (para unos 5, para otros 8 horas diarias, según) aleja males cardíacos, nerviosos, sobrepeso; administrar con inteligencia el dinero evita la escasez; practicar continuamente nuestros talentos nos trae perfección y evita la holgazanería; leer y cultivarnos aleja la ignorancia... En fin. Justicia. Justicia en el vivir y la maldición no llegará.

Un milagro

Me encontré un milagro: desperté de madrugada, Andrés seguía ahí, apacible (¿cómo es posible que yo me haya casado con tan noble, fuerte y sabio ser humano?); recordé: mis padres y mis hermanos me aman; consideré: una familia que sonríe ante mi andar; reafirmé: una iglesia como mi hogar, dulce hogar... Aprecié, a las amigas que me sostienen; suspiré al verte llegar, inclinarme para adorar pues... ¿qué más podría hacer cuando de frente tengo a Su Majestad?






Me encontré un milagro, y otro ¡y otro más!