Lunchtime

 

05102012

 

Comí este suculento platillo hecho por mí en casa de mis padres, con Elena dormida al lado, o sea, comí en su recámara… muaca muaca.  La verdad todo me salió muuuy rrrrricoooo, después te invito.

Vamos a ver este mes: ¡Octubre!

 

Sneak a peek! Me uno a esta aventura fotográfica. Aquí está mi día # 1

02102012

 

Octubre 1:

Dónde he estado

 

He estado en muchos sitios, pero de aquí es de dónde parto y dónde he elegido sostenerme yo, mis hijos y todos sus hijos también.

 

Pero persiste tú en lo que has aprendido y te persuadiste, sabiendo de quién has aprendido;  y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús.

2o Timoteo 3:14-15

En tierra de Reyna

 

 

Te invito a pasear. Vamos a Reynalandia, ¿la conoces? Me encanta ir ahí. Es como un verdadero parque de diversiones: una vez que llegas no, ¡no te quieres ir!. Tiene muchos colores, texturas, tiene muchas cosas sorprendentes, pero se distingue por una en particular: hay verdad por todos lados, todo lo que ves no tiene doblez, y eso es magnífico. Allí hay de todo, desde la reflexión más profunda y sensible, hasta ayuda para decorar una fiesta con el tema de princesas (que por cierto es lo que más visitan, será que tienen muchas princesas en sus casas).  Hay rica comida ¡y postres! que ella te enseña a preparar, su creadora es muy compartida con sus recetas, su tiempo, su vida.   Quiso que sus letras dibujaran un mundo feliz, honesto, práctico, útil. Y lo hizo. Yo me paseo varias veces por ahí, ah, por que otra virtud es que siempre hay algo nuevo. 

 

¿Qué te pareció? ¿Vamos?

Ampliando la visión de la oración

 

 

Asistimos este viernes pasado al club de lectura de nuestra iglesia para comentar en qué nos había edificado el libro Cómo un guerrero ora. ¡Bueno! Si es una delicia tener compañía y comunión con damas QUE LEEN, imagínense cuando COMPARTEN SU EXPERIENCIA con la lectura… Este libro viajó hasta el fondo, me provocó reflexionar seriamente sobre el tipo de plática que estoy sosteniendo con Dios ahora mismo… ¡oh cuánto me edificó!

Desglosa parte por parte la oración del discípulo en Mateo 6, dando comentarios nuevos y enriquecedores acerca de cómo entender la oración hacia Dios, nuestro Padre.  Yo ya había escuchado (desde niña de hecho), que el modelo de oración que Jesús dio a sus discípulos con el Padre nuestro podía ser nuestro propio modelo a seguir para entablar una conversación con Dios: paso número 1, hacia el Padre, paso 2 reconocer su deidad, paso 3…  Y poco a poco esta oración se me empezó a hacer demasiado sistemática y metódica, con riesgo de estar orando estructuradamente porque si no, no lo estaría haciendo bien… Descansé cuando mi pastor nos enseñó que al orar debemos hablar  y hacerlo fluidamente hacia Dios, ser respetuosos sí, pero también genuinos.  Entonces me topé con este libro, y se amplió mi visión de la oración. Bastante.  No te doy muchos detalles, léelo. Puede ayudarte a animarte a sostener una comunicación de dos vías con DIOS y tú. Él siempre habla, ¿siempre escuchamos? Él siempre escucha y está atento, ¿siempre queremos hablarLE?  

El mundo… Será maravilloso cuando todos hagamos la voluntad de Dios y no la propia, y para eso, tenemos que saber qué desea que hagamos: hay que leer apasionadamente la Biblia, y hay que orar sin cesar. Si Jesús, el hombre perfecto que jamás JAMÁS pecó en toda su vida no empezaba su día o tomaba decisiones sin consultar al Padre celestial, ¿qué me hace suponer que puedo saltarme esa conversación?

 

Todo comienza con una oración. T-O-D-O.

 

 

La oración se trata de PODER. La oración se trata de MILAGROS. La oración se trata de AVANCE. La oración se trata de la EXTENSIÓN DEL REINO. Pero más que todo eso, la oración se trata de TENER INTIMIDAD CON DIOS. Se trata del regazo del Padre y de ser escogidos por Jesús.

                                                Pete Greig, fundador y líder de 24/7 Prayer.

 

 

 

 

P.D. La foto es de la linda autora del libro, Cindy Trimm.

Por el gusto de conversar



Pensemos en parejas de amigos que han hecho historia…  Winnie Pooh & Robin, Batman & Robin, Candy & Annie, Pedro & Heidi, Anel & Lorena, David & Jonatán, Rut & Noemí, Elías & Eliseo, El Padre y Jesús…
Todos ellos desarrollaron su amistad porque así lo decidieron, porque estaban juntos, se buscaban para platicar y en los momentos más duros ahí estaban, tercos a dejar desistir a su amigo, y en las ocasiones felices eran los primeros en festejar. Mucha gente se siente apabullada cuando le dicen “debes tener una amistad con Dios”, algunos piensan que eso es imposible pues se sienten sucios, indignos; o ha de ser muy difícil pues “Dios está demasiado ocupado en asuntos verdaderamente importantes, y además está muy lejos”; otros más se sienten realmente agobiados y cansados porque piensan que deben sorprender continuamente a Dios con nuevas formas de orar, nuevos compromisos, más pasión… Buenas noticias, Jesús enseñó cómo platicar con el Dios del cielo y de la tierra. Y es más fácil de lo que crees.


Toma nota, para tener una amistad con Dios es necesario:

1. Quererla

2. Quererla

3. Quererla

Sí, eso es, sólo es necesaria tu disposición. Si nos preocupábamos de sentirnos indignos, bueno, Cristo se hizo indigno en la cruz. Si nos preocupa la distancia, la Biblia enseña que Dios se acerca cuando alguien clama de veras. Y por último, si el peso de llevar una relación con el Creador nos agobiara porque nos sentimos demasiado monótonos, aburridos porque se nos acaban las palabras cuando oramos y no precisamente por románticos, sino por que realmente ya no sabemos más que decir, nos sentimos poco o nada creativos con esa relación “¿por qué tiene que ser tan difícil platicar con Dios, si quiero, pero ya no sé qué más decirle?” , descansemos, no tenemos que preocuparnos por impresionar a Dios con más creatividad al orar, o más pasión, más entrega o más palabras, Jesús enseñó a sus discípulos que sólo tenían que cuidar de no cometer UN error al orar: las repeticiones sin sentido.


Cuando platicamos con alguien sostenemos una conversación fluida – simplemente platicamos. Nuestro Señor Jesús nos enseñó que debemos tener naturalidad hacia Dios también, Él sabe lo que realmente queremos decir. Lo que Jesús criticó de los gentiles fue su costumbrismo, oraban porque tenían que, y no porque quisieran. ¿Cuántas veces hemos orado por los alimentos repitiendo una misma oración vez tras vez? Jesús no criticó las repeticiones, sino las VANAS repeticiones, la invitación que Jesús hizo a sus discípulos es que fueran genuinos y auténticos, que se dejaran de cosas y platicaran con Dios con confianza de estarse dirigiendo como un hijo lo hace con su papá.






Podemos proponernos ser creativos en nuestra relación con el Padre celestial: usar nuevas palabras, tener caminatas de oración en la madrugada en un parque, ayunar de tele… ¿qué sé yo? Es válido. Eso demostraría un corazón que quiere sorprender y crecer. Pero ése no es el objetivo. La meta en la oración fue, es y seguirá siendo ser amigos de Dios y que tú sepas y tú veas que Él es para ti inseparable, incondicional, leal, amigo.
 
 
 
 
¿Aceptarías esa invitación?










Para aprender a conversar…

 

… se necesita leer. Leer mucho y variado. Cómo un guerrero ora, de la hermana Cindy Trimm se suma a mi lista de lecturas actuales. Describiré de qué trató en cuanto lo termine, cosa que será fácil pues este es el 2o libro del club de lectura del grupo de mujeres de nuestra iglesia. Me preguntaron si quería ser capitana de un equipo y yo encantada, todo lo que tenga que ver con lecturas y escritos me fascina, no opongo resistencia. Y bueno, estoy lista y dispuesta a leer lo que la hermana Trimm tiene que decir respecto del arte de platicar con Dios ¡orar!

 

P.D. De antemano me gusta la portada del libro y me llama la atención que ella fue senadora de EUA.

Observa, libérate ¡y crea!

 

Cuando la traviesa imaginación, cajas, tijeras, ojos grandes y las cosquilludas ganas de crear se juntan, logran algo como esto…

 

¡Yo también puedo crear! ¡Y tú! ¡Lo que sea! ¡Todo es posible!